Qué razón tenía el gato Jinks cuando resignado a su suerte con Pixie y Dixie miraba al techo de la casa, desesperado…
Pues yo igual…Desesperado con esta puñetera carrera de Jarandilla.
Empezé bien, quizás por el pueblo algo demasiado rápido. Las primeras cuestas alrededor del km. 6 las pase bien pero un punto forzado…mal asunto, pensé.
En las del km. 7.5 al 9 fue un horror. Tuve andar muchos metros y perdí mucho tiempo.pero es que estaba ahogado completamente. me paso José Luís Montero como una flecha.
En la bajada a la carretera tuve cierta recuperación que me hizo subir cómodo la rampa de cemento -aunque me tuve que parar en ella en los últimos 20 metros…-. Había un fulano al que le pitaba el pulsómetro que debía estar a punto de morir, je,je,je… Bajando a la carretera me pasó como una máquina Pincho…¡Qué tío y eso que no puede entrenar….!
La carretera al Guijo se me hizo más pesada que el año anterior y creo yo que lleve peor ritmo. La subida al pueblo la hice progresiva, de menos a más e incluso pase gente al final. ¡Qué bien me supo coronar y girar en la curva para tomar la carretera definitiva…!.
La bajada al Jarandilla la hice a saco…como en mi vida había bajado. Normalamente me adelanta y me sacan ventaja. Esta vez no. Bajé como si el diablo me persiguiese para llevarme al infierno…
Total. 1 h. 46′, es decir, un cochino minuto menos que en año anterior…Yo no vuelvo. Me voy a Don benito o a donde sea, que estoy harto de sufrir.
- José Luís justo antes de empezar
- Coriendo por el pueblo.¡Qué mala pinta!
- El descanso del guerrero




