Vaya desastre…
Abandono en el kilómetro 18.5 . Destrozado, deshidratado, con el estómago revuelto y sin fuerzas. Agonizando ya desde el kilómetro 4.
Salió un día de calor húmedo, con muchísima humedad y sol directo durante media prueba. Cuando cayó el sol, en las zonas de sombra hacía frío.
Fue durísima para todos. Los atletas sevillanos en sillas de ruedas las pasaron canutas en los caminos de canal del Rincón. estaban tan descarnados que las ruedas se trababan.
Mis compañeros también sufrieron. Hasta Roberto se paró en las cuestas de acceso a Coria.
Los cauarienses cumplieron e hicieron buenos tiempos.

